miércoles, 15 de septiembre de 2010
16-.
Al poco tiempo Shey, Criss, Rue y Sarah entran en la sala de visitas de la Torre.
- Hola-dice Nélian, sonriéndoles a todos-.
- Buenas noches- dice Shey, acercándose a la reina y dándole un beso en la mano-.
- Buenas noches- repite Criss, haciendo el mismo gesto que Shey-.
- Hola- dice Sarah, dándole un abrazo a la reina-.
La primera vez que Sarah fue a Eldun y conoció a su soberana, le pareció una broma ya que Nélian aparentaba su misma edad, el hada tenía más de 70 años, pero no los aparentaba, ni en su físico ni en su actitud, ya que se comportaba de una forma u otra dependiendo de la gente con la que trataba, y cuando trataba con ellos les hacía sentir que ella no era una importantísima reina sino como una más de ellos, como una amiga. Y Sarah la trataba como tal.
Rue también se acercó y le dio otro abrazo.
- Al fin habéis venido a visitarme- dice Nélian, sentándose y haciendo un gesto para que los demás se sienten también-.
- Sí, pero la verdad es que hemos venido por un mal asunto- murmura Criss- sentimos ser portadores de malas noticias pero…, es lo que hay.
Nélian pone los ojos en blanco y mira a Sarah, adivinando por la mirada vacía de ésta el problema.
- Bueno… contadme, os escucho. Haré lo que esté en mi mano, ya lo sabéis.
Shey va a abrir la boca para empezar a hablar, pero llaman a la puerta.
- ¿Sí?- contesta Nélian- Estoy en una reunión importante.
La puerta se abre y el rostro de una mujer morena de unos 20 años aparece por la puerta, mordiéndose el labio inferior, con gesto preocupado.
- Lo siento señora, pero lo que te tengo que decir es importante- por ese te tengo que decir todos los presentes se dan cuenta de que esa chica no es ninguna sirvienta, si no alguien importante- ¿Puedo pasar?
- Claro.- dice Nélian tras ver a la persona que había tras la puerta- ¿Qué sucede?
La chica hecha una mirada cargada de significado a los desconocidos, que no pasa desapercibida para ellos.
- Oh, puedes hablar delante de ellos. Estos son los magos y la médium de los que te hablé, los que trajeron la piedra de Thalis.
La chica abre los ojos y asiente.
- Ella es Seelie- dice la reina haciendo un gesto con la mano hacia la chica-.
- Hola- dice Seelie, alzando una mano-. ¿Quién es la médium?
- Yo- dice Sarah, avanzando un paso hacia ella- Mi nombre es Sarah. Esta es Rue, mi hermana, y estos son Shey y Criss. Los tres son magos.
- Cuanto Poder hay por aquí…- dice Seelie, refiriéndose a la cantidad de personas con Poderes sobrenaturales de la sala- yo soy psíquica.
Sarah frunce el ceño, no tiene ni idea de que es ser psíquica.
- Puedo mover objetos con la mente, en resumen. Sin necesidad de pronunciar ningún hechizo.
- Exactamente- continua diciendo Nélian- Seelie es una de nuestras mensajeras más eficientes.
- Oh, gracias, pero siento traeos un mal mensaje Nélian. Discípulos de los Rakseine atacan, nos atacan Nélian, hay que preparar un ejército así como ya. Trabajan rápido, ya han invadido la costa sur de Dekú.
Nélian frunce el ceño y mueve la cabeza.
- No habrá un poco de paz nunca…- dice tocándose la sien con los dedos- Un ejército…,¿Y qué ejército mando yo? Ahora tengo a los Superiores en Saish, con todo los líos de las Piedras…, supongo que podríamos reclutar a gente, unos pocos de cada raza, ¿Cuántos son ellos, Seelie?
- - No lo se señora, pero no son muchos, supongo que cien a lo sumo, los Rakseine tienen una buena estrategia, y gente muy cualificada, pero nosotros también podemos conseguir a gente y hacer una estrategia. No tenemos que lanzarnos tampoco a la lucha de cabeza…, o quizás sí, la cosa es detener el ataque cuando antes, para que no nos ganen terreno.
- Tienes razón, necesitamos gente…- contesta Nélian, aún si n abrir los ojos-.
- Si buscan opinión- dice Criss- yo sí que lanzaría a la lucha en cuanto tuviese un ejército, en estas ocasiones ¿Qué estrategia vas a pensar?
- Como no, lanzarte a la lucha de cabeza Criss- dice Rue-.
- A mí no me parece mala idea, tiene razón, es la mejor manera de pararles los pies a los Rakseine. Mientras que el ejército lucha, podremos pensar en una estrategia que merezca la pena…
- Podemos intentarlo- dice la Reina- pero necesitamos a guerreros de verdad…
lunes, 6 de septiembre de 2010
15.
- ¡Sarah!- dice cuando la ve, corriendo a darle un abrazo-.
- Hola, Rue.
Rue nota algo raro en la voz de Sarah y se separa de ella.
- ¿Qué pasa?
- ¿Te importa si entramos y se lo cuento a todos?
- Es que… Shey y Criss han bajado al pueblo a comprar.
Sarah pone los ojos en blanco y ella y Rue se sientan en el suelo del porche.
- Verás, es que hace unos días la hermana de Kesh fue a su apartamento para matarlo, porque los Rakseine la enviaron para acabar con el traidor- Rue abre la boca, pero Sarah sigue hablando- espera, déjame terminar y las preguntas me las haces luego- Rue asiente- bueno Kesh fue rápido y logramos escapar de ella, él me contó que no podíamos enfrentarnos a ella porque era…muy poderosa y moriríamos en el intento. Cuando volvimos a su casa Kesh reforzó la casa con la magia, para que Keyla no entrase. Al día siguiente salimos a comer fuera, a un restaurante, y allí nos encontramos con una chica igualita a Keyla. Para asegurarse de que no era ella Kesh la llevó a ella y a su amiga a casa para leerles la mente. Cuando le leyó la mente a la amiga de la chica que se parecía a Keyla me dijo que si yo la podía llevar a casa, él la camufló con un hechizo y yo la llevé a su casa, pero por el camino vi en una visión que Keyla iba al apartamento de Kesh para hablar con él. Keyla descubrió que Kesh en realidad- Sarah deja de hablar, tragándose las lágrimas- que él en realidad no…- vuelve a hacer el esfuerzo de no llorar, mirando al techo- que él en realidad no me quiere, que está conmigo por conveniencia, porque yo tengo mucho Poder y no se usarlo aún, aunque no sé que quiere…
Rue se levanta y abraza a su hermana, pues es inútil decir nada en estas situaciones. Pero para sorpresa de Rue Sarah se seca las lágrimas rápidamente y continúa hablando.
- No hay tiempo para ponerme así, no tengo tiempo, nada de tiempo. Le dije a Kesh que he venido aquí para coger algunas de mis cosas porque me iba a quedar más tiempo con él, así que vamos a trazar un plan, nosotras, y luego se lo contamos a ellos ¿Vale?
- Como quieras- dice Rue- pero… a mí no se me ocurre nada…
- A mí sí, al único lugar al que podemos ir y estar seguros es a Eldun, allí estaremos protegidos por la reina.
- No se… no está tan mal. De todas formas estábamos pensando en ir pronto, de visita. Y esto hay que comunicarlo a la reina, se va más allá de nuestros problemas, atrapar a los Rakseine no es nuestro deber, y no estaría de mal informar a la reina de esto.
- Vale, pues eso aremos, creo que Shey y Criss estarán de acuerdo con nosotras.
- Yo también lo creo, unas preguntas, por cierto. ¿Por qué la hermana de Kesh, Keyla, es tan peligrosa?
- Porque es maga, telépata, es una mezcla de todas las razas de Eldun, y lo peor es que todas sus características la favorecen, haciendo que pueda usar las armas más peligrosas de cada raza. Pero no pongas esa cara, no es tan peligrosa, Kesh exageró mucho, dijo a Keyla que yo era más poderosa que ella, pero de todos modos no hay que subestimarla.
- Ya, ¿Y por qué…?
- Shey y Criss, vienen.
Rue gira la cabeza y efectivamente el coche acaba de entrar en el campo. Las dos se levantan y corren a su encuentro.
- ¿! Sarah!?- dice Shey-.
- No hay tiempo para reencuentros Shey, tengo que contaros algo.
Entre Sarah y Rue cuentan a Shey y a Criss todo lo sucedido, ahora con más detalles y cuentan también sus planes al respecto.
- Te dije que ese tío era un capullo- dice Criss-.
- Ya, y tenías razón, pero ahora no hay tiempo para disculpas Criss, tenemos que pensar-.
- Por mi parte no hay nada que pensar, vámonos a Eldun antes de que ese capullo venga a buscarte.
Todas las cabezas se giran hacia Shey, que piensa.
- Bien, nos uniremos todos para que el teletransporte sea más rápido y efectivo.
- Señora, ha venido visita a la torre.
Nélian alza la cabeza hacia el mensajero, uno de los chicos que viven en la torre y se dedica a vigilar junto con otros dos la entrada y salida de quien entra y quien sale de la torre.
- ¿De quién se trata?- dice la reina dejando la flor que estaba oliendo y saliendo del jardín, hacia el chico-.
- Tres de ellos son magos, los acompaña otra mujer, dicen que es urgente, el nombre del hombre que ha hablado conmigo dice llamarse Shey.
Nélian soríe alegremente.
- Al fin se han decidido a hacerme una visita…- musita para sí- hazlos pasar, los esperaré en la sala de visitas.
El chico asiente y sale del jardín.
viernes, 3 de septiembre de 2010
14.
Antes de que los sentimientos se apoderen de ella intenta pensar con objetividad. Lo primero que debe hacer es llevar a Dianne a su casa ya que no sabe cuanto tiempo ha estado en trance y esta podrá despertar de un momento a otro.
Apresuradamente ayuda a Rue-Dianne a levantarse del banco y se dirigen las dos corriendo hacia la casa de Dianne, que menos mal no está muy lejos de allí.
Una vez Sarah ha dejado a Dianne en su casa una oleada de sentimientos se libera en su interior, pero antes de dejarse llevar por ellos necesita tiempo para pensar por lo que decide llamara Kesh.
- ¿Sarah?- se oye la aterciopelada voz de Kesh a través del auricular. Una oleada de sentimientos invaden el cuerpo de Sarah, pero esta logra reprimirlos en su interior- ¿Sarah?
- Sí, soy yo- dice lo más natural posible, sorprendida de que su voz no ha dejado pasar ni un ápice lo que siente.
- ¿Qué pasa algún problema?
- No, no. Al contrario, todo va bien. Verás acabo de dejar a Dianne en casa y estoy al lado de un restaurante que huele de maravilla por lo que me preguntaba si no te importaba que comiese aquí, ya que en el otro no hemos podido comer- dice Sarah, aún sorprendida de la falsedad de su voz. Conociendo a Kesh tras la visita de Keyla seguro que tiene varias cosas en las que meditar, por lo que seguro que no tiene ningún problema en dejar a Sarah ir a ese restaurante.
- Claro, como tú quieras. De todas maneras tengo que hacer un par de cosas.
- Claro, bueno nos vemos luego, adiós.
- Adiós, te quiero.
- Y una mierda- dice Sarah dejándose caer en el portal de un edificio, abatida, una vez que se ha cortado la línea-.
Dos tristes y solitarias lágrimas ruedan por sus mejillas, como Kesh bien había dicho, ella tenía demasiado Poder para ponerse a llorar como una posesa por haber perdido al amor de su vida. Dolía, sí. Dolía tanto, era como si una parte de su alma hubiese sido arrancada de cuajo, aquella parte que compartía con Kesh.
Sarah ya se imaginaba algo al respecto, por algunos de los actos de Kesh, por su intuición. Pero nunca se lo había tomado del todo en serio.
Era inútil llorar ahora, las lágrimas no se iban a llevar consigo todo el dolor, la traición, el odio, la ira, que siente ahora mismo. Por lo que se limita a cerrar los ojos con fuerza y apretar los puños para no cometer ninguna imprudencia.
Sarah está más de una hora sentada, pensando, sopesando unas alternativas, descartando otras. Hasta que al final se levanta, decidida, camino al apartamento de ese traidor.
La puerta del apartamento está abierta. Sarah se arma de valor y pone una falsa sonrisa en su rostro.
- Hola- dice al entrar-.
- Hola- le responde Kesh, que sale de la habitación- ¿Qué tal has comido?
- Bien, aunque han tardado mucho en servirme… ¿Y tú que tal?¿Qué has estado haciendo, y Krystal?- pregunta Sarah intrigada para ver la mentira que le dice Kesh-
- Yo bien, Krystal está en su casa ya, y no he estado haciendo nada importante.
No, hablar con Keyla de a ver quién mata a quién no es nada importante- Se dice Sarah-.
- Sabes, he pensado en quedarme más tiempo contigo aquí en París, ¿Qué te parece?
Kesh sonríe, y Sarah le devuelve la sonrisa, deseando que esta no le salga amarga.
- Claro- dice Kesh acercándosele y tomándola por la cintura- puedes quedarte el tiempo que quieras. ¿Pero por qué preguntas eso ahora?
- Porque- dice Sarah apartándose de él de la manera menos brusca y sospechosa posible- he traído muy poca ropa y muy pocas cosas y me gustaría que me llevases a casa a que coja más cosas.
Kesh se queda meditando la respuesta.
- Vale, yo te llevo, pero no te voy a acompañar.
Sarah finge una cara de fastidio, pero sonríe interiormente.
- ¿Y eso?- dice con una fingida voz apenada-.
- No me apetece dejar la casa sola con Keyla por aquí merodeando, y no creo que a tu amigo Criss le haga mucha gracia verme por allí.
- Ah, bueno, no te voy a convencer, eso lo tengo claro, eres cabezota como tú solo, pero bueno. Le diré a Shey que me traiga de vuelta y ya está, estaré aquí en unas pocas horas.
- Como quieras. Una pregunta- dice Kesh con el ceño fruncido, y a Sarah se le cae el alma a los pies- ¿Por qué tienes la mente cerrada?
Mierda- se dice Sarah, y se inventa una respuesta rápidamente-.
- Pues porque Keyla podría estar por aquí y levantar la barrera mental rápidamente me cuesta mucho por lo que prefiero dejarla ahí de forma permanente, no la noto en absoluto- dice Sarah poniendo énfasis en las últimas palabras, para que Kesh se diera cuenta de que cada vez controlaba mejor su Poder- ¿Qué pasa no te fías de mí?
- No, no es eso. Claro que me fío de ti, es sólo que me parecía extraño. Pero no pasa nada. Bueno, ¿te llevo a tu casa ya?
- Sí por favor.
- Vale, hasta ahora.
- Adiós.
Y con esto último Kesh roza levemente el brazo de Sarah y al instante siguiente se encuentra sólo en la habitación.
jueves, 1 de julio de 2010
13.
Kesh deja ver una expresión de odio en su rostro al ver a Keyla sentada en una de las sillas.
- No hace falta que hagas nada, no tengo intención de hacerte daño- dice dibujando una fugaz sonrisa en su joven rostro-, aún.
- ¿Qué quieres?- dice Kesh, desafiando a Keyla, sin dejar que su voz tiemble un ápice a pesar de lo incómodo que se siente en aquella situación-.
- Quiero que me cuentes tus planes, discúlpame, pero no los entiendo. ¿De parte de quién estas, Kesh?
- ¿Y tú, Keyla, de parte de quién estás?
- No me enfades y contéstame, Kesh.
- No tengo porqué. He llegado a la conclusión de que aparentas más de lo que eres. Tan solo eres una niña que juega a ser una Diosa, y bien sabes que no es así, tendrás sangre de todas las razas y todo lo que tú quieras, pero eres maga y telépata, como yo. No somos tan diferentes, no eres tan genial, siento decírtelo, Sarah me respondió a una pregunta que jamás me había planteado, tú no eres más que una mestiza entrenada, como el resto de habitantes de Dekú.
Por los ojos de Keyla pasa una leve sombra de sorpresa y odio, pero lo sustituye rápidamente por una levísima sonrisa.
- ¿Sabes cuál es la diferencia?, que como tu bien has dicho yo estoy entrenada, y ellos, no. Por lo que no te desvíes del tema y contesta a mi pregunta o me obligarás a investigarte y es algo de lo que no tengo muchas ganas. Porque utilizaré a la médium para ello, y eso sí que no te va a gustar.
- Sabes, si Sarah y tú os enfrentaseis, que doy por supuesto que va a ser así, ya que yo no te voy a decir mis planes y ella no va a dejar que la utilices sin presentar batalla, no estoy seguro de cuál sería el resultado. Ella tiene más Poder que tú, porque es única, lo que pasa es que no sabe usarlo.
- Exactamente por eso es por lo que quiero acabar con ella.
- ¿Quieres todo para ti sola, no?
- Es ley de vida, las razas inteligentes tenemos la fea costumbre de querer ser los mejores en todo, el egoísmo nos reconcome. Siento decirte que no era mi intención matarte a tí, Kesh. No pienses que eres el centro del mundo.
- Lo sé, sé desde un principio que tu intención es matarla a ella. Pero ahora yo la protejo, y tendrás que pasar por encima de mi cadáver.
- Espera ahora lo entiendo todo, has dejado a las claras de qué lado estás.
- Contaba con que te dieses cuenta tarde o temprano.
- Aún tengo otra pregunta.
- No te cortes- dice Kesh de forma sarcástica-.
- ¿Para qué la vas a usar tú?
Kesh le esboza a Keyla una de sus encantadoras sonrisas y ella enarca una de sus cejas.
- Eso, sí que no te lo voy a decir.
- Como quieras- dice Keyla a la vez que a la velocidad de la luz se teletransporta junto al cuerpo de Krystal.
Kesh se queda sólo en la habitación y entrecierra los ojos, sopesando opciones.
martes, 29 de junio de 2010
12.
Kesh se despide de ella y abre la puerta que da a la calle, una vez que Sarah ha salido, despierta a Krystal, que se muestra muy alterada.
Kesh creía que había borrado de su mente los recuerdos de la comida, pero al parecer no.
- ¿Qué me has hecho?¡Suéltame!- dice Krystal pataleando e intentando zafarse de Kesh- ¡SUÉLTAME¡
Kesh se cansa de los intentos de huida de Krystal, por lo que la coge bruscamente del cuello y la pega contra la pared, cogiendo sus muñecas con la otra mano, inmovilizándola.
- Vale, ahora te vas a estar callada, sin moverte, porque sino…-dice mientras la aprieta más contra la pared y un hueso de la mano de la chica cruje peligrosamente- ¿Entendido?
Krystal asiente con los ojos muy abiertos y Kesh sonríe de una forma encantadora, imaginando que no es Krystal sino Keyla a quien tiene aprisionada contra la pared.
Suelta a Krystal lentamente, comprobando que no va a intentar huir.
- Perfecto, vamos a sentarnos, seguro que así estás más cómoda-.
Krystal baja la cabeza y se sienta en el sofá, incapaz de desobedecer las órdenes de Kesh.
Kesh se sienta a su lado y toma una mano de ella entre las suyas, ya que con el contacto físico es mucho más fácil adentrarse en mentes ajenas.
Lee la mente de Krystal como un libro abierto, comprobando todos los momentos de sus últimos años, minuto por minuto. Parece que la chica no ha tenido ningún encuentro con Keyla, Kesh va a dejarla cuando llega a los momentos de hacía un rato, en la comida, pero se queda ahí parado, repitiendo una y otra vez un momento en el que Krystal se quedó mirando al ventanal del restaurante, convencida de que había alguien idéntica a ella al otro lado. Kesh ve a través de la mente de Krystal como Keyla expresa incredulidad al ver a alguien idéntica a ella, y como después sonríe y se va, dejando a Krystal con el convencimiento que era su reflejo. Kesh sale apresuradamente de la mente de Krystal y acto seguido se levanta corriendo.
- Mierda…- masculla mientras sale corriendo al balcón a reforzar la magia de la casa-.
Ya un poco más tranquilo entra al salón.
Sarah avanza lentamente por las soleadas calles de París, llenas de gente, pero la gente está demasiado ocupada para detenerse a mirar la cara impasible e inhumana de la persona a la que acompaña Sarah. Al principio pensaba que Rue (o Dianne) pesaba menos de lo que ella había imaginado, pero tras ir soportando su peso un buen rato decide sentarse en un banco libre que hay al lado del escaparate de una tienda. Cuando lleva un rato sentada y se dispone a levantarse Sarah empieza a marearse y a caer en un abismo negro, intenta nadar hacia arriba en el eterno abismo, intentando huir de la visión, pero acaba por caer en el trance.
miércoles, 16 de junio de 2010
11
Kesh gira la cabeza, ya que la francesa se ha quedado mirando al ventanal y no le presta atención.
- ¿Krystal?
- ¡Ay! Lo siento, es que… me he distraído. Vamos, sí.
Los cuatro salen del restaurante, Kesh y Sarah van delante y las desconocidas, detrás. Sarah le da un discreto codazo a Kesh, que gira su cabeza hacia ella, Sarah se rasca la frente y mira hacia atrás por el rabillo del ojo, como ve que ninguna de las dos está pendiente de ellos, se señala la frente con ahínco. Kesh comprende a la perfección el gesto de ella y abre un canal de su mente hacia Sarah para la conversación telepática.
>> ¿Qué haces? <<- le pregunta Sarah-.
>> Necesito hacer un conjuro de rastreo con ella, si Keyla la ve…estamos perdidos<<
Sarah frunce el ceño.
>> ¿Por qué? <<
>> Porque la matará y tomará su vida, ¿Entiendes? Se hará pasar por ella, y no necesitará ni camuflaje, ni DNI, ni una casa, porque ya lo tendrá todo. Todo le resultará mucho más fácil, y no necesitará espiarme desde las sombras. Pero lo peor, es que ella hará todo esto mucho mejor, porque si la ve y ve en sus recuerdos que ella ha estado hablando con nosotros, sabrá que yo sé lo que va a hacer<<
>> ¿Sugieres hacer un conjuro para poder introducirte en la mente de la francesa cuando quieras?<<
>> Sí, y averiguar más cosas de ella, a ver si Keyla la ha visto<<
Sarah asiente, dando por finalizada la conversación.
Kesh y Sarah acompañan a las francesas al apartamento y una vez están dentro, Kesh cierra la puerta.
Las chicas se quedan mirando el piso con curiosidad, Krystal se gira hacia Kesh.
- ¿Esto es tu exposición?- dice enarcando una ceja- Más bien parece un apartamento.
- Oh, lo sé.
Después de decir esto Kesh se acerca a Krystal y la coge por la nuca. Sarah piensa que la va a besar, ya que el gesto es el mismo, pero Kesh se limita a mantener el contacto con los ojos de Krystal, que al poco rato cae inerte al suelo.
Dianne ahoga un grito y mira a Kesh con los ojos muy abiertos, hace ademán de correr hasta la puerta, pero Kesh la coge del brazo y hace con ella lo mismo que ha hecho con Krystal.
- ¿Qué has hecho?
- Tranquila sólo están dormidas, para cuando despierten no recordaran nada. Voy a llevar a esta a su casa- dice señalando a Dianne- a Krystal aún la necesito, no he examinado su mente aún.
Sarah asiente lentamente, sin comprender mucho.
- ¿Cómo has sabido dónde vive?
- Lo he leído en su mente, Sarah.
- Es verdad…, lo siento es que no entiendo muy bien eso de la telepatía.
Kesh le sonríe brevemente y vuelve la cabeza hacia las chicas que están en el suelo.
- ¿Oye la puedes llevar a su casa tú? Es que Krystal va a despertar y me gustaría hacer esto a solas, no te ofendas pero necesito concentración y…
- Tranquilo, te entiendo, no tienes por que darme explicaciones. Solo dime donde puedo encontrar su casa y como la llevo hasta allí.
- Veamos, coge sus llaves, están en el bolsillo de su chaqueta. La voy a despertar, pero no estará consciente en realidad, a los ojos de los demás sí. Tú cógela por la cintura y anda con ella. Vamos a probar.
Sarah asiente y coge las llaves del bolsillo de la chaqueta de la chica. Kesh la levanta y la tumba en el sofá, pasa su mano izquierda por la cara de la chica y esta abre los ojos, que no muestran ninguna expresión ni sentimiento. Kesh la coge por el brazo y la ayuda a levantarse, Sarah los mira, arrugando la nariz, la chica parece un robot.
- Vale, cógela por aquí- dice poniendo la mano de Sarah en la cintura de la francesa.
Sarah la coge e intenta caminar con ella. Se sorprende al ver que la chica hace todos los movimientos que Sarah le indica y pesa menos de lo que imaginaba.
- Y digo yo una cosa, ¿Qué pasa si la reconocen?
Kesh frunce levemente el ceño, dejando ver a las claras que no había pensado en eso. Después pronuncia el hechizo y la desconocida se transforma rápidamente en Rue.
Sarah abre la boca y lanza una exclamación ahogada.
- ¿Tenías que transformarla en mi hermana?
- Lo siento, es la única mujer que recordaba con total claridad.
- Vale…bueno, me voy. Volveré luego.
jueves, 10 de junio de 2010
10.
- Kesh- dice en un susurro- Mira, es Keyla.
Al escuchar el nombre de Keyla Kesh se enerva y mira precipitadamente hacia la mesa que Sarah señala. Duda un momento de si es o no su hermana. Por una parte es idéntica a ella, el mismo pelo, los mismos rasgos, el mismo cuerpo. Pero por otro lado, sus ojos no son iguales, sí son azul cielo como los de Keyla pero no irradian ese temor y esa superioridad. Son los ojos azules de una humana cualquiera y fijándose bien esa chica no está envuelta por esa aura de misterio de sensualidad que envuelve a Keyla y sus gestos son diferentes, no tan precisos ni tan directos, sino más torpes y humanos.
Sarah también se da cuenta de estos pequeños detalles y sospecha que esa chica no es Keyla
- Desde luego si es Keyla se ha escondido demasiado bien…- Kesh se concentra e intenta leer la mente de la chica- No es ella. Se llama Krystal, nació aquí, licenciada en bellas artes, 23 años. Se puede decir que es una persona normal- Kesh se concentra de nuevo para intentar llegar más al fondo de la mente de la joven, pero es difícil sin el contacto visual, si aquella era Keyla, se había escondido demasiado bien. En aquel momento la chica gira la cabeza hacia Kesh y tras el contacto visual entre ambos Kesh está seguro de que aquella no es Keyla- Definitivamente no es ella, sus ojos son del mismo color, pero son los de una humana, por mucho que Keyla se haya esforzado en ocultar el poder de su mirada no hubiese podido hacerlo son tanto éxito, ni haber inventado una vida entera, con todos los recuerdos de alguien que no es.
Sarah se la queda mirando, el parecido entre ambas era asombroso.
- ¿Estás seguro de que no es ella?
- Sí, pero me acercaré si así te quedas más tranquila.
Kesh se levanta de la silla y se aproxima a la mesa donde está la chica que se parece a Keyla junto a otra joven, comiendo.
- Pardon- dice Kesh en un perfecto francés- Vous parlez l´espagnol?
- Sí- dice la chica que se parece a Keyla- ¿Qué sucede?
- Perdone señorita pero mi compañera y yo somos dueños de una pequeña sala de exposiciones de arte moderno situada unas calles cerca de aquí, me gustaría exponer alguna de sus obras.
La chica se queda quieta y parpadea.
- ¿Cómo sabes que yo hago obras de arte moderno?
- ¿Krystal Blanchott?
- Sí, ¿Perdona, te conozco?
- No- dice Kesh con su espectacular y turbadora sonrisa- Lo siento señorita, no me ha dado tiempo a presentarme, Tom Martínez. La conozco porque he visto obras suyas en Internet. Sería un placer para mí que después de comer me acompañara a la exposición.
La chica se queda sin palabras, asimilando la información. Acababa de terminar sus estudios y no esperaba ser reconocida tan pronto, por otro lado cuanto antes empezara, mejor.
- Por supuesto, nosotras hemos acabado de comer. Si no les importa, me gustaría que mi amiga me acompañase.
- En absoluto. Vamos ya, nosotros comeremos luego.
>>Sarah levántate cuando yo te lo diga, nos vamos a casa. Les he dicho que tenemos una exposición de arte, tú sígueme la corriente<<
Sarah menea la cabeza, no está muy acostumbrada a recibir mensajes telepáticos de Kesh.
- Muy bien, pues vamos.- dice Kesh, las dos se levantan-.
- Esta es Dianne, también habla español.
Kesh le sonríe, lo que hace que la tal Dianne se sonroje hasta los huesos y que Sarah alce una ceja en un profundo gesto de disgusto.
- Esta es Sarah- dice Kesh cuando se acercan a la mesa-.
Keyla camina por las calles del centro de París, llenas de gente, gente agobiada, impaciente. Ella no es así, camina tranquilamente, segura de sí misma bajo su camuflaje, que ha hecho que sus puntiagudas orejas no se vean y sus ojos no irradien tanto Poder. Pasa por delante de varios restaurantes, sabe que la médium está en uno de ellos, pues la lleva detectando desde hace un buen rato. No detecta a Kesh, en cambio, por lo que sospecha que él sabe que ella volvería a París. Keyla detecta más próxima la mente de la médium por lo que bloquea la suya para que Kesh no la detecte. Gira la cabeza para mirar por el gran ventanal de uno de los restaurantes y ve a la médium, a Kesh y…
Keyla se queda quieta y se obliga a ella misma a permanecer tranquila, junto a Kesh hay dos chicas, y una de ellas, la de menor estatura es igual a Keyla, exactamente el mismo pelo, los mismos rasgos,… idéntica.
Keyla entra en la mente de la chica.
>>Krystal<<
